La pesadilla de los zombies hermosos





De todos los sueños raros que he tenido a lo largo de mi vida, este es uno de los mas desconcertantes. Solo lo he "sufrido" dos veces, una hace ahora unos 10 años y la otra hace unos pocos meses.

Hay otros sueños acongojantes (como el de caer desde las nubes sin paracaidas, o como el de ahogarse sin poder nadar), pero estos otros sueños, al parecer mas comunes entre la gente, a mi no me dan ningún miedo, porque soy perfectamente capaz de darme cuenta de que solo son un sueño, cuando los tengo, y despertarme sin sufrir mas que un poquito.

Sin embargo este otro sueño es mucho peor...

Quizá los amables lectores de este histriónico blog de alargador.org, me puedan ayudar a "desentrincar" este extraño sueño, aunque me atrevo (ya desde la consciencia) a proponer una "solución o explicación" al mismo, que pienso que puede ser razonable.

El sueño (o pesadilla) es como sigue: Me meto en un ascensor y empiezo a subir plantas. La primera, la segunda, la tercera, la décima, la vigésima, la número cien, la doscientos... Parece que el ascensor no tiene fin...

El ascensor es de cristal y puedo ver desde a la gente a pie de calle, los edificios cercanos, hasta las montañas que rodean la ciudad a varios kilometros. Como sigo subiendo, termino atravesando las nubes, y empiezo a ver el planeta redondo como una bola, mientras sigo subiendo y subiendo...

De repente... ¡CLINK!, el ascensor se para y se abren las puertas...




EL PLANETA DE LOS ZOMBIES HERMOSOS

Salgo del ascensor, miro a mi alrededor y veo a cientos de personas que se mueven lentamente de forma aparentemente aleatoria. No dicen nada, solo miran y andan de manera desordenada.

¡Que digo cientos!... Parecen miles y miles y son todos iguales, todos me miran y no dicen nada. Es un poco desconcertante. Me acerco a algunos y les doy los buenos dias, pero ellos no dicen nada, ni hablan entre ellos, simplemente se mueven lentamente, me miran y algunos se acercan hasta pegarse a mi...

Como se me pegan tanto, empiezo a apartar a algunos que tienen su cara, su torso y todo su cuerpo pegados a mi... ¡Que corra el aire, caramba!...

¡DIGO!

No parecen peligrosos en absoluto, pero son un poco cargantes: Se me pegan cada vez mas, como si algo de mi les atrajese de forma extraña...

Empiezo a tirar de todos los idiomas que conozco (por suerte se como decir "GRACIAS" educadamente, por lo menos en treinta idiomas diferentes), tratando de comunicarme con ellos, pero ninguno parece surtir efecto.

Oigo mi propia voz con eco en medio de un silencio sepulcral, soltando frases a mi entender coherentes, pero expresadas en idiomas que ni recordaba que conocía...

Todo da igual: No hay ninguna reacción. Es bastante exasperante...

Su aspecto es perfectamente NEUTREX, son hermosos, todos llevan el mismo traje ajustado, una especie de "uniforme deportista", parecen ser "humanos del futuro", pero se comportan como los zombies, aunque no son feos, ni les faltan partes del cuerpo, ni sangran, ni nada desagradable: Son "zombies hermosos"...

Y son todos exactamente iguales, como clones de un mismo patrón.

Cada vez tengo que empujarles mas y mas, para que no me atosiguen. Sigo siendo educado "perdone usted, no me agobie, Si vous plaise (o como se escriba), Danke, Espasiva, Obrigado, Sucran, Namasté, Xie-Xie, Zenquiu, GRACIAS", les digo una y otra vez mientras intento apartarlos de mi, pero ellos siguen pegándose y cuando levanto la vista (todos tienen mas o menos mi misma estatura), al ponerme de puntillas y estirar el cuello, veo que se está formando un remolino a mi alrededor y que sea lo que sea lo que les atrae, cada vez es mas fuerte y cada vez vienen mas...

¡Y ninguno dice NI MU!... Imposible comunicarse via voz, a dos centímetros de distancia corporal...

Empiezo a hartarme, pierdo la paciencia y le suelto a uno un puñetazo, porque estaba empezando a agobiarme de verdad. Pero el "zombie hermoso" no dice nada, simplemente se levanta y vuelve a acercarse lentamente.

Me siento terriblemente mal. He pegado a una persona que no me ha hecho nada malo. No tienen al parecer ningún tipo de intención agresiva, pero yo en cambio me siento atacado... ¡Y ya el remolino no es de cientos, sino de miles!

Puesto que ya he roto del "limite moralmente infranqueable de la violencia", y me siento fatal, empiezo a repartir hostias como panes entre los que mas me atosigan.

Pero curiosamente, cuanto mas leña reparto, mas se me acercan, sin decir nada de nada...

¿Que es lo que quieren de mi?... ¿Porque me acosan?... ¡Son hermosos y aparentemente pacíficos pero MUY MUY AGOBIANTES Y PERSISTENTES!

Como los sueños sueños son, y en ellos todo es posible, no se de donde pero saco una ametralladora y empiezo a dispararla en todas direcciones, porque no parece haber manera humana de que me dejen en paz...

El caso es que empiezo una sangria biblíca de cojones y ya no es que me sienta mal: Es que soy el puto Rambo. El puto diablo. Ya me da igual todo. Lucifer y Satanás son niños de teta a mi lado...

El caso es que los mato por miles, por millones, y les da exactamente igual: No parecen morirse, y cuando caen se levantan y siguen atosigándome lentamente, sin sangrar, ni decir una sola palabra...

Miro el contador de balas de la ametralladora y veo que está bajando a marchas forzadas, acercándose peligrosamente a la zona amarilla, la zona naranja y finalmente la zona roja.

La situación es tan exasperante que siento una impotencia absoluta: Se me están acabando las balas, y sigo matando millones de zombies hermosos que no hablan, y que en lugar de morir, simplemente se levantan y vuelven a acercarse lentamente, una y otra vez mirándome fijamente y sin decir ni una sola palabra...

El TERROR que siento no puedo describirlo con palabras, y al final, se me acaban las balas y me despierto sobresaltado, sudoroso y con el corazón latiendo a mil pulsaciones por minuto.

Esto me ha pasado dos veces en mi vida y no tengo ni puta idea de lo que significa, pero a quien haya tenido paciencia para leer el relato, le puedo asegurar que en toda mi vida no he sentido mas miedo que en estas dos ocasiones en que tuve este "extraño sueño o pesadilla de los zombies hermosos".

El trauma post-sueño me dura unos cuantos dias, en los que no puedo pensar en ninguna otra cosa, y poco a poco voy viendo que en el fondo, puesto que no sangran ni mueren cuando les disparo, estos zombies hermosos no sufren por mi culpa, y de alguna manera encuentro una justificación o "redención moral" (supongo que es un extraño mecanismo psicológico de autojustificación inconsciente), y poco a poco consigo dejar de sentirme fatal por haberlos MASACRADO SIN PIEDAD.

¿Usted como interpretaría este extraño sueño, Doctor Lector?...

¿Como es posible que yo, que jamás he disparado una pistola, ni he agredido a nadie (quizá alguna vez de niño, o de joven pero siempre sin consecuencias graves y por autodefensa), me vea a mi mismo disparando a diestro y siniestro SIN CONTROL?...

¿Refleja este sueño algo de la realidad social en la que vivimos?...

Juro que si alguna vez en lo que me quede de vida, tengo que volver a sufrir este episodio, ya no voy a usar la ametralladora, sino la ESPADA LASER.

Y puesto que imaginación técnica no me falta, si hace falta saco un "RAYO DE LA MUERTE DE NIKOLA TESLA" y me los cargo a todos de un solo pepinazo.

Y si siguen atosigándome (cosa probable por lo visto), me invento una PICADORA DE CARNE ELECTROMAGNETICA, UN MARTILLO PILON TAMAÑO CAMPO DE FUTBOL, o incluso (y fijense en lo que les digo) UN CARTEL ELECTORAL, O HASTA UNA BIBLIA ATÓMICA, que si uno no puede vencer ni siquiera a los muertos, entonces debe buscar toda la ayuda posible...

Hasta que me de un infarto, y pueda volver a fundirme con EL SOL.

Y esto no es una advertencia. Es una amenaza con todas las letras...

Así que desde aquí, invoco a Carlos Jesus para que use su influencia telecomunicativa con el Planeta Raticulín (del que parecen proceder estos Zombies Hermosos), para que les diga de forma clara y concisa...

¡QUE NO TENGO NADA CONTRA ELLOS, PERO NECESITO MI ESPACIO!

Asi que por favor, les pido, les ruego, les suplico, (si es necesario de rodillas) que no me atosiguen...




La explicación

La explicación es... ¡NINGUNA!

No hay explicación posible. No tiene ningún sentido. Ningún parecido ni remoto con la realidad... Jamás he matado a nadie, ni me creo capaz de hacerlo, prefiero morirme yo, antes que matar a nadie por un estúpido calentón, que siempre se termina pasando...

¿O estoy totalmente equivocado y en realidad, el sueño es la realidad y la realidad es el sueño?...

De todos los extraños sueños que nuestro inconsciente es capaz de generar, los mas absurdos y desconcertantes parecen ser aquellos en los que resulta imposible distinguir el sueño de lo real.

Esa es precisamente la esencia de la vida, al parecer...

Y lo más aterrador también. Lo negro es negro, PERO NEGRO. La NADA, EL VACIO MAS ABSOLUTO...

En fin: Parece ser que en estos sueños, se me metió un ExPresidente del gobierno en la mente, o mi mente se metió en la de un ExPresidente del gobierno...

¿Es esto una forma de transferencia mental nueva?... ¿Un nuevo canal de comunicación trascendente y desconocido?...

¡Ya estoy pensando en desarrollarlo y ponerle precio!... (Si compras dos sueños de transferencia mental, te regalamos un iPhone...)

Por lo demás, el sueño de los zombies hermosos, parece tener una moraleja trascendente y altamente reparadora (*): La violencia no sirve de nada, porque LO QUE DE VERDAD MUEVE ESTE EXTRAÑO MUNDO ES EL AMOR.

L.M.U.

Love Moves Universe

(*) Por lo menos tan reparadora como la nueva crema antimanchas de Bourjois...

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